No todo es cierto en época de Covid

Cristina Paredes Olivares

En estos tiempos de Internet, en el que sólo el 17,8% de la sociedad andaluza lee periódicos en papel (2019), todo corre muy rápido en la red.

Quiosco sevillano (Avenida Antioquía) / Fotografía: Cristina Paredes Olivares

Los quioscos cada vez venden menos prensa escrita porque ahora los medios de comunicación tradicionales, se adaptan a la situación, y comienzan a crear diarios digitales, que pueden actualizar cada vez que tengan nueva información. Pero eso no es todo.

Ahora son las Redes sociales las que toman el poder. Informaciones simultáneas, rapidez, poca profundidad en las noticias. Opinión más que información, invisibilidad de noticias neutras…

Hoy, cada ciudadano, desde casa, ofrece su opinión públicamente a su círculo de seguidores, y estos a su vez, crean debates cerrados sobre sus ideales, entre otros mil ejemplos. Lo que importa ahora es la información más inmediata. El quién la ofrece primero. Ahora la calidad no es lo que cuenta. Nuestro público quiere la información ya. 

Y, durante esta crisis, nuestros medios no han hecho menos. La información del coronavirus sale por todas partes. Prensa, televisión, radio, Redes Sociales… Vivimos en una sobreinformación. Las audiencias o lectores no saben de quién fiarse. Con Internet todo el mundo informa, y los bulos y delitos telemáticos van en aumento.

Para las Fakes News y los bulos, encontramos empresas como newtral.es o maldita.es . Se trata de dos medios sin ánimo de lucro, que se dedican a desmentir los bulos y Fake News que reciben de la población, a través de mensajes de WhatsApp, redes sociales o correos electrónicos. Por tanto, cualquiera que tenga una duda sobre si una noticia es cierta o no, puede enviarla a través de esos tres canales y su pregunta será resuelta en el momento que verifiquen la información.

Noticia ‘Maldita.es’: «5G y coronavirus: no, la pandemia de COVID-19 no está causada por el 5G» / Fotografía: Cristina Paredes Olivares

En esta época de crisis, han descubierto bulos y noticias falsas como que “El limón y la Vitamina C son remedios para el coronavirus”, que Sánchez anunció la aplicación del estado de excepción, y que “El presidente mandó a su mujer e hijas a Cuenca a pasar la cuarentena”. U otros como que “La pandemia de COVID-19 está causada por el 5G”, que existe una “Lámpara ultravioleta que elimina el coronavirus de tus dispositivos en 5 segundos”, o ese que dice que “La primera mujer en Reino Unido que se ofreció a probar la vacuna experimental del coronavirus ha muerto”, entre muchísimas más.

Ninguno de estos titulares son informaciones reales. Sólo son noticias inventadas —o sin contexto alguno—, que algunos medios o personas físicas, a través de cadenas en redes, han intentado hacer que la población se las crea para que las siga difundiendo, siempre con algún interés propio.

Pues bien, para destapar este tipo de fraudes, en el caso de Maldita, por ejemplo, lo primero que hacen es investigar la información y plantear una primera versión del bulo. Contactan con fuentes primarias, y contrastan con bases de datos. A continuación, la publican en un grupo de Telegram, donde está todo el equipo, y estos le plantean dudas sobre la verificación. Con qué fuentes ha contactado, qué procesos a utilizado, etc. Una vez verificado su trabajo, el equipo entero vota el desmentido y, si todos están de acuerdo, según mayoría simple, la noticia que desmiente el bulo se publica en la web de maldita.es.  

REDES SOCIALES

Como se ha expuesto anteriormente, las Redes Sociales ahora tienen más influencia que nunca. Mucho mayor de la que ya tenían. Y, en estos últimos meses, han sido —y están siendo— un pilar fundamental para el entretenimiento en las casas de todo ciudadano. Todo empezó con una cadena que se hizo viral. La cadena de los aplausos. Una cadena que se hizo para agradecer a los sanitarios el trabajo realizado por la salud de todo el país. Desde que el estado de alarma entró en vigor, las ocho de la tarde se convirtieron en un momento señalado para las alarmas de todos los ciudadanos. Los aplausos de las 8 de la tarde. Y, desde entonces, no hay día que falte este detalle en todas las ciudades.

Las calles están vacías, los parques cerrados, los supermercados y estancos con colas extremadamente largas. En las grandes avenidas sólo suena el viento y las carreteras están extrañadas de no sentir atascos en su asfalto.

Imagen de la A92 a su paso por Sevilla / Foto: Cristina Paredes Olivares

Ahora que todos están en casa, sin poder salir, no hay nadie que se separe de su teléfono móvil,  y eso lo saben bastante bien los influencers. Quienes han sabido aprovechar la situación que vivimos para apoyar y animar a sus seguidores y, si pueden, conseguir subir sus cifras e impresiones.

En el caso de Andalucía, entre muchos, está @merobies (o @merobiess, en su cuenta en blanco y negro). Gaditana, periodista, escritora de ‘Equilibrio’ y, a puntito de terminar el Máster Técnico en Social Media Influencer, Professional Blogger y Videoblogger.

Instagram de @merobies, publicación con su libro ‘Equilibrio’ / Fotografía: Cristina Paredes Olivares

Pues bien, además de entretener a sus seguidores con sus Stories familiares, esta chica también colabora con la Cruz Roja y muestra en sus redes, de forma muy natural, lo bien que se lo pasa mientras colabora con la sociedad en estos tiempos.